En 1906, en busca de un sitio de reposo, el Abad Elzéar DeLamarre se estableció en Lac-Bouchette, donde vivía su hermano Charles.

La belleza natural de este lugar inspiró al señor DeLamarre a la meditación y al recogimiento. El Abad sintió la necesidad de crear una zona de relajación a su alrededor, ya que durante los meses precedentes había superado duras pruebas y sentía la necesidad de recuperar su energía y crear un lugar de paz. Con esa idea en mente compró entonces los terrenos situados frente a la casa de su hermano Charles. El Abad DeLamarre tenía entonces 52 años.

En 1907, el abad DeLamarre hizo construir una casa blanca con rojo, de un piso y medio con una pequeña capilla adjunta a la cual llamó Ermita ‘San Tonio’. El nombre Ermita fue otorgado por las personas de los alrededores quienes decían que el Abad vivía como un ermitaño.

Desde el momento en que empezó la construcción de la Ermita, el Abad DeLammarre no tenía otra cosa en mente mas que el vivir ahí como ermitaño, retirado en un sitio ideal para disfrutar del silencio y de la belleza de la naturaleza y de permitir que sus colegas lo aprovecharan también.

Él deseaba crear un lugar de reposo y vacaciones para los sacerdotes de la diócesis de Chicoutimi, quienes afortunadamente para nosotros, pero desafortunadamente para el Abad, prefirieron escogier Baie-Sainte-Catherine (La Bahía de Santa Catarina).

El señor DeLamarre se encontró entonces solo. De hecho, fueron de hecho los miembros de la familia de este célebre hombre, hermanos, sobrinos (entre ellos el hombre fuerte Victor DeLamarre) y sobrinas, quienes lo ayudaron con la construcción y mantenimiento de la Ermita.

En 1908, se realizó la bendición de la pequeña capilla dedicada a San Antonio. A finales de agosto, el Abad DeLamarre invitó a su amigo pintor Charles Huot a que lo visitara en su Ermita. Este será el inicio de una serie de frescos y medallones que vendrán a adornar los muros del pequeño oratorio, mismos que fueron completados durante los veranos que el pintor visitó a su gran amigo. Durante diez años, el Abad DeLamarre renovó su invitación, y diez años más tarde, el pintor habrá casi terminado de ilustrar la vida de San Antonio.

Esta pequeña capilla tiene en su parte superior un campanario en el cual el Abad DeLamarre decidió colocar una campana y tocarla antes de celebrar las misas. La campana llamaba invariablemente la atención de aquellos que la escuchaban desde el otro lado del río. Algunas buenas almas se arriesgaban a atravesar el lago Ouiatchouan para llegar al oratorio y asistir a la misa.

El tiempo transcurrió y un día en 1912, nuestro Abad paseaba por un sendero, el cual había prolongado de tres a cuatro acres más de la Ermita. El Abad percibió a través de los abedules que crecían al pie de la colina, una gruta que le recordó aquella de Massabielle en Lourdes, la cual había visitado en el año1900. Desde que la percibió, el Abad vió en ese descubrimiento una señal de la Vírgen María y no dejó de pensar que ese lugar estaba predestinado a convertirse en un Santuario dedicado a la Vírgen de Lourdes.

El Abad instaló entonces una estatua de Nuestra Señora de Lourdes, en un nicho que él mismo construyó sobre una roca de la gruta y a partir de ese momento vino a rezar a la gruta todos los días. Tan pronto como se enteraron del descubrimiento del Abad, los parroquianos de Lac-Bouchette empezaron a venir a rezar a este lugar.

Fue en 1915 que tuvo lugar el primer peregrinaje. Alrededor de veinte adolescentes que habían cantado el Mes de María en el coro de la iglesia parroquial de Chambord, llegaron por tren a rendirle homenaje a María.

Un año más tarde, en 1916, la gruta fue bendecida y el sitio reconocido como un lugar de peregrinaje. Fue la fe de la población de la región la que decidió que el Obispo de Chicoutimi respondiera a las demandas del abad DeLamarre. Los peregrinos se multiplicaron durante el verano.

En 1918, el Señor DeLamarre ordenó un Calvario del escultor Louis Jobin. Su instalación se remonta al 1922-23. El año siguiente, Charles Huot pintó las esculturas y sería el último trabajo de este artista en el recinto. Este Calvario está considerado como uno de los más bellos de Quebec a causa del número de personajes (6) y de sus expresiones.

En 1920 el Abad hizo instalar un Camino de la Cruz en la montaña en el cual las figuras de los personajes son caracterizadas por sus razgos innu, recordando a las Primeras Naciones.

Es en agosto de 1922 cuando se inaugura el puente que permitirá a los peregrinos llegar en automóvil.

El Abad Elzéar falleció en 1925 y desde entonces los Capuchinos se convirtieron en propietarios del recinto y de las obras. Su cuerpo descansa debajo del pequeño oratorio dedicado a San Antonio.

Los Capuchinos, deseosos de perpetuar la obra del Abad DeLamarre, realizaron la construcción de la ‘Scala Santa’ para la cual nuestro Abad había reunido los materiales, pero la muerte se le adelantó y no tuvo el tiempo de erigirla.

Entre 1925 y 1948, los padres Capuchinos pasaron los veranos en la cabaña del fundador, pero en 1948 hicieron construir el Convento de los Capuchinos. El año siguiente lo hicieron bendecir y entraron a vivir en él.

No fue sino hasta el año1950 cuando erigieron la capilla mariana y la capilla exterior. La estatua de San Antonio situada donde se ubican las linternas, es una escultura en madera, importada de Italia y entregada en 1957. Los vitrales de la capilla mariana, obra del hermano Capuchino Guy Bruneau, fueron instalados en 1970.

En el año 2007, con motivo de su centenario, un regalo de grande valor fue ofrecido a la Ermita. La parroquia de Nuestra Señora de la Piedad de Quebec cuya iglesia había cerrado al culto, regaló su órgano de 18 juegos. Fue en el año 2008 cuando la Ermita instaló y arregló ese bello instrumento. En ese mismo año, fue erigido un nuevo campanario, el cual contiene cuatro magníficas campanas regaladas a la Ermita por la parroquia de San Joaquín de Chicoutimi.

En el año 2010, una torre de observación de madera de 25 metros fue erigida en honor de San Antonio. Ese mismo año fueron construidos chalets de ermitaños y chalets familiares para recibir a los visitantes que desean hospedarse en la Ermita.

En el mismo año, el altar principal de madera de la capilla mariana fue reemplazado por granito y fabricado por una compañía regional: Les Granites Moreau de Chicoutimi. Estos fabricantes realizaron otras obras, entre las cuales está el Rosario de granito bandito por el Papa Juan Pablo II en 1984 y la piedra representativa del hombre fuerte Víctor DeLammare.

El Gran Crucifijo fue instalado en la Capilla Mariana en el año 2011. Esta obra magistral del arquitecto Blaise Marchand proviene de la capilla Cacouna, en la antigua casa de los Capuchinos. El artista también creó los bajorelieves que podemos observar en ambos lados del Crucifijo.

Hoy, después de más de cien años de existencia, la Ermita se ha convertido en el trabajo y la colaboración de una familia compuesta por Capuchinos y por laicos, quienes juntos se unieron con el fin de que este maravilloso lugar, nacido de la fe de un sacerdote e inspirado por San Antonio y la Vírgen María, se convirtiera en una de las direcciones conocidas de Dios.