Situada en pleno corazón del Viejo Quebec, la Basílica-Catedral de Notre-Dame de Quebec recibe a numerosos visitantes a lo largo del año. Después de la nominación del Monseñor François de Laval como primer Obispo de Québec, Notre-Dame de Quebec fue progresivamente elevándose en rango, desde iglesia metropolitana en 1844 e iglesia menor en 1874, a iglesia Primada en 1956.

La Basílica-Catedral está clasificada como monumento histórico nacional de Quebec y de Canadá, y forma parte de la zona histórica del Viejo Quebec, el cual está inscrito en la lista de patrimonios mundiales de la UNESCO.

Notre-Dame de Quebec se distingue por ser la primera cathedral y la cuna de la civilización francesa y de la fe Católica que fuera fundada al norte de México. Ella es la abuela de todas las parroquias católicas que se diseminaron a través de Canadá y de los Estados Unidos.

Notre-Dame de Quebec fue un elemento determinante en el desarrollo de Quebec, de Canadá y de América del Norte. Ella fue uno de los pilares de sobrevivencia del idioma francés en América del Norte, y dentro de esta grande evolución de nuestra nación, ha sido un testigo activo de todos los cambios culturales que han modelado a nuestra sociedad.

La historia de Notre-Dame de Quebec es un testimonio excepcional de la perseverancia, de la determinación y de la fe de nuestros pioneros.